El síndrome de Zellweger
(ZS) es la variante más grave de los trastornos de la biogénesis del
peroxisoma, espectro del síndrome Zellweger (PBD-ZSS). Se caracteriza por
defectos de migración neuronal, rasgos craneofaciales dismórficos, convulsiones
neonatales y disfunción hepática.
La prevalencia al nacimiento d PBD-ZSS se estima
en alrededor de 1/50.000 en los Estados Unidos y de 1/500.000 en Japón. La
mayor incidencia del ZS se ha publicado en la región Saguenay-Lac St Jean de
Quebec (alrededor de 1/12.000).
Se inicia en el periodo neonatal, como resultado
tanto de la malformación de órganos como de la disfunción peroxisomal que causa
un deterioro progresivo. Los recién nacidos presentan rasgos craneofaciales
dismórficos (facies aplanadas, fontanela anterior grande, suturas abiertas,
frente alta y prominente, occipucio aplanado, fisuras palpebrales inclinadas
hacia arriba, pliegues del epicanto, puente nasal ancho), hipotonía profunda y
convulsiones. Pueden presentarse macrocefalia o microcefalia, paladar ojival,
micrognatia y pliegues de piel redundantes en el cuello. Son frecuentes las
anomalías esqueléticas (condrodisplasia punctata) y los quistes renales
subcorticales. A menudo hay retraso en el crecimiento, hepatomegalia, ictericia
y coagulopatía. Los hallazgos oculares incluyen cataratas, glaucoma,
retinopatía pigmentosa, nistagmo, opacidad corneal y atrofia del nervio óptico.
Los cambios y pérdidas visuales son progresivos. Puede presentarse pérdida de
audición neurosensorial. Puede producirse criptorquidia e hipospadias y
clitoromegalia. La función del SNC está gravemente afectada y sufren un retraso
psicomotor profundo.
El PBD-ZSS está causado por mutaciones en uno de
los 13 genes PEX que codifican las peroxinas. Las mutaciones en estos genes dan
lugar a la biogénesis anormal de peroxisomas.
Se sospecha de ZS en el examen físico y se
confirma mediante evaluación bioquímica. Los niveles de ácidos grasos de cadena
muy larga en plasma (VLCFA) indican defectos del metabolismo de los ácidos
grasos peroxisomales con elevadas concentraciones en plasma de C26:0 y C26:1 e
índices elevados de C24/C22 y C26/C22. Las concentraciones de plasmalógenos C16
y C18 en la membrana del eritrocito se reducen. Los niveles de ácidos
pipecólicos en plasma aumentan. Pueden secuenciarse los 13 genes PEX. La RM
identifica la polimicrogiria perisilviana, y otras malformaciones cerebrales.
Puede realizarse un estudio
prenatal de los niveles VLCFA y la síntesis de plasmalógenos en cultivo de
amniocitos en vellosidades coriales. Si se han identificado los dos alelos
causantes de la enfermedad en los padres, puede hacerse un diagnóstico prenatal
así como un diagnóstico genético preimplantacional.
No hay cura para el ZS. Los medicamentos
epilépticos estándar se usan para controlar las convulsiones. La coagulopatía
hepática puede ser tratada con suplementos de vitamina mientras que la
colestasis puede requerir el suministro de todas las vitaminas liposolubles. Se
puede necesitar una gastrostomía para proporcionar una adecuada ingesta de
calorías. Deben restringirse los alimentos ricos en ácido fitánico. Los
suplementos de ácidos biliares maduros, ácido cólico y quenodesoxicólico pueden
ayudar a mejorar la enfermedad hepática en bebés con hepatopatía grave. Como
los pacientes con ZS no pueden biosintetizar DHA, también les puede ser
proporcionada.
Independientemente de las
intervenciones, el pronóstico es desfavorable y la mayoría de los bebés muren
en el primer año de vida por una insuficiencia respiratoria asociada a la
infección o por una epilepsia intratable.
David Gonzalez 1D
Fuentes: